mayo 19, 2024

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La invitación al dictador chavista provoca el rechazo de algunos directos

El presidente brasileño, Lula da Silva, y su homólogo venezolano, Nicols Maduro, en un homenaje a Fidel Castro en Cuba, en 2016.Carlos BarriaReuters
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  • Venezuela Nicols Maduro surfeó el cambio ola regional

¿Usted se encierra a solas con Nicolás Maduro? La respuesta a esa pregunta marcará el xito o no de una iniciativa disruptiva del presidente de Brasil, Luiz Incio Lula da Silva: un retiro de jefes de Estado sudamericanos, los 12 en una habitación para hablar, sin asesores ni apoyos, con franqueza y llanamente , del futuro de la región. Y lo que quiere Brasilia es que en esa habitacin est tambin el dictador venezolano.

«Maduro está invitado», confirma a EL MUNDO una alta fuente del Palacio de Itamaraty, la cancillera brasilera. «Ahora estamos en fase de consultas, viendo cmo comparar las agendas de los presidentes», aadi.

Lo cierto es que se trata de bastant ms que de compaginar agendas. Lula debe llamar a toda su capacidad de influencia y seducción si le conviene a presidentes como el ecuatoriano Guillermo Lasso, el uruguayo Luis Lacalle Pou o el paraguayo Mario Abdo Bentez, enrollados en el centroderecha, de compartir horas de intimidad y cercana con Maduro.

La dispora venezolana, con 7,5 millones de personas que ya han estado, se encuentra en las calles de Quito, Montevideo y Asunción, así como en Buenos Aires, Bogotá o Santiago de Chile. Maduro y Venezuela no son una cuestión de política exterior solamentees un tema de politica interna.

«El formato elegido por el Gobierno brasileño pretender crear un ambiente ntimo en el que los jefes de Estado puedan conversarsin interrupciones y sin grandes delegaciones cerca, bajo la idea de Brasil de reactivar la Unin de Naciones Suramericanas (Unasur), entre otros temas de la agenda regional”, selló recientemente el globo.

fecha barajada

Lula ya envió cartas a cada presidente sudamericano con una fecha tentativa, el 30 de mayo. En el mapa, segn el medio brasileo, Lula defiende «la necesidad de revitalizar la integración en América del Sur»partiendo de la cantidad de diferencias en un destino común, considerando la necesidad de cooperar en defensa, salud e infraestructura, entre otros temas”.

Aunque el canciller Mauro Vieira dijo recientemente en una entrevista con EL MUNDO que Brasil no pretende ser el lder a nivel regional, lo cierto es que acta en ese sentido. Lula necesita ser el mascarn de proa de Sudamrica -Latinoamrica, con la complicacin qu’implica Mexico, sera demasiado ambicioso- para sentarse a la mesa de los poderosos del mundo con ms peso especfico y del que ya tiene la duodcima economa del planeta.

As, la carte de Lula a sus homlogos Plantea tambin «la importancia de buscar soluciones colectivas y de baja a Sudamérica como jugador del escenario mundial«. Y le pide a los presidentes que se sienten a la mesa para dialogar «con transparencia y espritu constructivo».

Segn el diario uruguayo El observador, Lula es llamado a la «diplomacia presidencial», porque la idea de juntar a 12 presidentes en un retiro hermético parti del Palacio del Planalto, y no de Itamaraty. Posee la marca registrada de celso amorimex canciller de Lula y su asesor especial en asuntos internacionales, el hombre al que envi a Mosc y kyiv para hablar de una mediación en la guerra de ucrania que nadie tiene un claro cmo sera ni si es posible que prospere.

Revive Unasur

Mme all del espinoso asunto venezolano, la idea de Lula, compartida por su homólogo argentino, Alberto Fernández, para relanzar Unasur, es una idea compleja. Uruguay and Paraguay se han salido en los últimos años de una organización que ya no tiene la sede de Quito y que hoy está integrada, en estado zombi, solo por Bolivia, Guyana, Surinam y Venezuela. El anuncio de Brasilia y Buenos Aires de que regresaron a ella es importante, pero no suficiente: una unin de naciones sudamericanas sin todas las naciones no es una unin.

Lacalle Pou ya ha dejado claro en varios foros que no piensa sumarse a «clubes de amigos» ni a organizaciones ideologizadas, postura que entiende y comparte Brasil. Hay en varias mayúsculas la clave de la región un consenso en cuanto a que la hora actual demanda una organización más ejecutiva y expeditiva, y de eso quiere hablar también a sus colegas Lula. Con Maduro en la habitación, lo que implica casi una cuadratura del círculo.

El colombiano Gustavo Petro, de buena relación con Lacalle Pou pese a las distancias ideológicas, podrá oficiar de componer, es que entre sus intenciones está también ser un actor a nivel regional, una especie de primero entre iguales. Non es el caso del argentino Fernndez, en el ocaso de su mandato y vaciado de poder poltico en la recta final hacia las elecciones de octubre.

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