mayo 19, 2024

La diabetes tipo 2, que representa hasta el 95% de los casos de esta enfermedad, afecta a personas que presentan una deficiencia relativa de insulina y una resistencia a su acción en los tejidos. Sin embargo, según estima la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), casi la mitad de estas personas estaría sin diagnosticar.

Con motivo del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra este 14 de noviembre, la SEEN ha querido poner el foco en este infradiagnóstico y ha lanzado la campaña ‘Poniendo luz en la diabetes oculta’, con el fin de concienciar a la sociedad sobre la importancia de conocer el riesgo de presentar diabetes o ‘prediabetes‘, ya que responde a casos en los que a pesar de que los niveles de glucosa no cumplen los criterios de la diabetes, no pueden ser considerados completamente normales.

Ante estas cifras tan elevadas, Fernando Gómez Peralta, de la SEEN, remarca que «estas situaciones pueden ser valoradas contemplando una serie de factores de riesgo, como la edad, el índice de masa corporal (peso y talla), el perímetro de la cintura, la actividad física, la ingesta de frutas y verduras, la presencia de hipertensión, los antecedentes de glucosa elevada y los de familiares con diabetes».

Además, la SEEN se suma al lema «Know your risk, Know your response», impulsado por la International Diabetes Federation.

«Las personas con diabetes tipo 2 pasan muchos años con niveles elevados de glucosa antes de ser diagnosticadas, ya que la hiperglucemia se desarrolla gradualmente y, en los primeros estadios de la enfermedad, los niveles de glucosa en sangre no son tan elevados para asociarlos a los síntomas típicos de la enfermedad (pérdida de peso, aumento del volumen de orina y de la ingesta de líquidos)», señala Gómez Peralta, de la SEEN.

Para el endocrinólogo, las «intervenciones efectivas» en las personas que presentan un riesgo elevado de desarrollar diabetes tipo 2 han demostrado poder retrasar la progresión desde la condición de «prediabetes» a la diabetes. Estas intervenciones han evidenciado que «el cambio en los hábitos de vida con un plan alimentario personalizado bajo en calorías y un aumento en la actividad física son muy eficaces para prevenir el desarrollo de diabetes tipo 2».

Las personas con diabetes tipo 2 pasan muchos años con niveles elevados de glucosa antes de ser diagnosticadas

Fernando Gómez Peralta

SEEN

Las personas con «prediabetes» presentan un aumento del riesgo de eventos cardiovasculares, por lo que «deben ser detectados y tratados todos los factores de riesgo asociados a la enfermedad cardiovascular como los niveles elevados en la tensión arterial o el colesterol».

La diabetes mellitus es una enfermedad que se caracteriza por la presencia de niveles elevados de glucosa plasmática (azúcar en sangre). «Las causas de esta «hiperglucemia» pueden ser múltiples, lo que condiciona que existan diferentes tipos de diabetes (diabetes tipo 1, diabetes tipo 2, diabetes gestacional, etc.)», explica Gómez Peralta.

Complicaciones

En cuanto a las complicaciones asociadas a la enfermedad que puede sufrir los pacientes «aunque no hayan sido diagnosticados», sostiene que «los programas de cribado como la revisión oftalmológica, la evaluación de la función y el daño renal o la exploración de los pies están dirigidos a identificar las complicaciones asociadas a la diabetes cuando aún se encuentran en fases iniciales permitiendo reducir el riesgo de progresión a fases más avanzadas con el consecuente deterioro significativo de la calidad de vida (problemas cardiovasculares, disminución de la visión, enfermedad renal avanzada o heridas vinculadas con el pie diabético)».

El tratamiento de las personas con diabetes tipo 2 debe incluir hábitos de vida saludables, educación y apoyo para el autocuidado, así como tener en cuenta los determinantes sociales que pueden influir en la enfermedad.

En relación al tratamiento farmacológico, «se basa en factores centrados en la persona en función del resto de patologías asociadas y los objetivos individualizados».