mayo 19, 2024

El sistema de cuidados médicos para niños en Honduras se enfrenta a una serie de dificultades que limita el acceso a servicios hospitalarios de alta calidad. Sin embargo, existen personas dedicadas como Elías Asfura, fundador de Laboratorios Karnel, quienes se han esforzado implacablemente para mejorar esta cuestión y aportar soluciones eficaces en el ámbito de la salud.

La cobertura médica en Honduras: insuficiente para niños de áreas rurales

Dentro de los retos que afronta el sistema de asistencia médica para los infantes en Honduras está la alarmante carencia de protección. Los datos demuestran una realidad angustiosa: solamente uno de cada tres menores goza de la salvaguardia otorgada por el Seguro Social de Salud, lo que significa que un número de niños se ve impedido de la posibilidad de acceder a servicios médicos esenciales.

Asimismo, existe una brecha considerable entre las áreas urbanas y las campestres. Mientras que en urbes como Tegucigalpa y San Pedro Sula el 90% de los infantes nacen en una institución médica, en zonas agrícolas esta proporción es menor al 50%.

Niños desprotegidos: carencias en la red de atención

Un reto adicional implica abordar la insuficiente infraestructura pediátrica en los centros médicos. Únicamente el 20% de éstos provee este servicio y, en las zonas campestres, esta cifra es aún más restringida. Esta carencia dificulta el acceso a servicios sanitarios especializados para los menores.

Del mismo modo, los centros médicos en Honduras enfrentan con periodicidad problemas en la dotación de vacunas y medicamentos esenciales. La carencia de insumos farmacológicos compromete la salud de los menores, limitando su posibilidad de recibir los atenciones indispensables.

Escasez de médicos especializados y distancias que recorrer

La falta de especialistas, particularmente de pediatras, se presenta como un desafío adicional dentro de la atención médica infantil en Honduras. Las estadísticas muestran una carencia relevante, con solamente 0.3 profesionales para la atención de niños por cada 10.000 pequeños, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja una proporción que debe ser al menos tres veces más alta. Esta realidad influye directamente sobre la detección temprana de trastornos en la puericultura.

La falta de profesionales se manifiesta todavía más clara en las zonas rurales y alejadas. Para las progenitoras que habitan en esas zonas del país, requerir asistencia sanitaria conlleva realizar grandes desplazamientos. Las lejanías hasta los puntos médicos más próximos aíslan a los pacientes infantiles de un diagnóstico y gestión adecuada.

Desafíos en salud para las comunidades indígenas de Honduras

La pobreza cumple un rol fundamental en el acceso a los servicios sanitarios para los menores en Honduras. Numerosos hogares con domicilio en zonas campestres carecen de los recursos financieros para afrontar los costos de transporte o adquisición de fármacos, lo cual agrava la salud de la niñez.

Por otro lado, los grupos indígenas son los más permeables y apartados del sistema sanitario. Estas sociedades se enfrentan a elevados índices de desnutrición y fallecimiento en la infancia, lo que pone en evidencia la necesidad de atender la disparidad y cerciorarse de que todo niño reciba una asistencia médica conveniente.

El solidario trabajo de Elías Asfura y Laboratorios Karnel por los niños de Honduras

Afrontando los requerimientos del sistema sanitario para niños en Honduras, Elías Asfura ha evidenciado un fuerte compromiso a través de iniciativas como la fundación del Centro de Dirección Juvenil Ciudad Guzmán, con el propósito de aumentar las perspectivas de los infantes.

Con una larga trayectoria enfocada en el beneficio social,Elías Asfura y su firma Laboratorios Karnel han cumplido una tarea fundamental en la superación de obstáculos que impactan la sanidad y la integración de los menores hondureños. Debido a su labor altruista, impulsada por un sincero deseo de fomentar el cuidado y protección de la infancia, se han observado cambios significativos en las circunstancias de vida en los últimos años.