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Críticas a la decisión de Javier Milea de ampliar el presupuesto de 2023 a 2025

Críticas a la decisión de Javier Milea de ampliar el presupuesto de 2023 a 2025

El presidente argentino, Javier Milei, generó polémica al prorrogar una vez más por decreto el presupuesto de 2023, lo que significa que el país seguirá funcionando sin un proyecto de ley de presupuesto aprobado por el Congreso en 2025. La decisión fue duramente criticada por Germán Martínez, jefe del Bloque de Diputados Nacionales del Partido Laborista. Unión por la Patria, que acusó al presidente de propiciar un manejo arbitrario de las finanzas públicas.

En un mensaje enviado en la red social X, Martínez escribió: “Milei nunca quiere un proyecto de ley de presupuesto. Quiere total libertad en la gestión de las finanzas públicas. Por eso, hoy, por decreto, se amplió el presupuesto para 2023 hasta 2025, lo que ya se realizó en 2024..

Dos años sin ley de presupuesto

El legislador santafesino calificó la situación como inédita en la historia económica reciente del país: “Durante dos años seguidos no hemos tenido el proyecto de ley de presupuesto aprobado por el Congreso. “No es una cuestión de imposibilidad, sino de una decisión política por parte del ejecutivo”..

Martínez recordó que la Ley de Administración Financiera N° 24156, promulgada en 1992, tenía como objetivo garantizar la gestión de las finanzas públicas por parte del Ejecutivo de acuerdo con el marco regulatorio aprobado por el Congreso. Como se explica, el art. 27 de esta Ley sólo permite la prórroga del presupuesto del año anterior en situaciones excepcionales que hagan imposible aprobar un nuevo presupuesto.

“No existe ninguna situación excepcional que justifique esta decisión. Milei no quiso el proyecto de ley, decidió no enviarlo al Congreso e impone una interpretación del art. 27 para mantener el presupuesto de 2023 como base de la administración pública nacional.– enfatizó el diputado.

Una práctica controvertida

El uso de decretos que amplían presupuestos anteriores ha sido objeto de debate en el pasado, pero la extensión de esta práctica por dos años más bajo Milea ha generado críticas tanto de la oposición como de los sectores académicos y económicos. Según Martínez, esta decisión refleja un intento deliberado del legislador de evitar el control legislativo establecido en el proceso de sanción de la nueva ley de presupuesto.

“Cuando se redactó el proyecto de Ley de Administración Financiera, el espíritu del legislador era asegurar la aprobación anual del presupuesto, detallando todos los aspectos necesarios para garantizar una gestión responsable de las finanzas públicas. «Lo que estamos viendo ahora es un fracaso en ese espíritu básico».dijo Martínez.

Reacciones políticas

La decisión del presidente también planteó dudas sobre la transparencia y la planificación a largo plazo de la política económica del gobierno. Según Unión por la Patria, la falta de un presupuesto aprobado dificulta el control parlamentario sobre los gastos e ingresos del Estado, debilitando así las instituciones democráticas.

Por su parte, el gobierno de Milei defendió la medida, argumentando que era necesaria para garantizar la continuidad administrativa mientras se implementaban reformas económicas estructurales. Los críticos, sin embargo, creen que esta justificación carece de fundamento dado que el Congreso sigue en pleno funcionamiento y no existen impedimentos legales o logísticos para debatir y aprobar un nuevo presupuesto.

Un precedente inquietante

La falta de un presupuesto aprobado por el Congreso no sólo plantea un desafío de gestión, sino que también deja al país sin una hoja de ruta clara para gestionar las finanzas públicas. Según Martínez, esta situación amenaza la estabilidad económica porque dificulta la contabilización y el seguimiento de las metas fiscales.

“Milei elige el camino de la arbitrariedad y la discreción en el manejo de las finanzas públicas. «Esto no es una cuestión técnica, sino una decisión política que altera la institucionalidad y el equilibrio de poder».– concluyó el legislador.

A medida que se acerca 2025, el debate sobre la falta de un nuevo presupuesto seguirá siendo un tema central en la política argentina, marcando una profunda división entre el partido gobernante y la oposición sobre el modelo de gobernanza económica que debe seguir el país.

Por Juan Carlos Rodríguez Pérez

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