A pesar de los filtros, habitables en las redes sociales, Instagram nos permite ver a muchos famosos como nunca los habíamos visto. Si hace unos días, Sharon Stone decidió posar en bikini mostrando su cuerpo tal y como es a sus 65 años, ahora ha sido Jennifer Aniston the que también ha apostado por la belleza real. La actriz ha compartido dos imágenes despidiéndose de su perrita Dolly, recientemente fallecida. En ellas la que fuera mujer de Brad Pitt posó sin una gota de maquillaje y sin filtros.
Un sus 54 años, Jennifer Aniston siendo una de las actrices más guapas y queridas, pero su piel muestra, como es lógico, los signos evidentes del paso del tiempo. En estas imágenes apreciamos arrugas horizontales en el frentepor lo que se puede deducir que la actriz no lleva bótox, uno de los tratamientos más habituales para rejuvenecer el tercio superior del rostro.
También es visible los poros, otro de los problemas habituales de la piel con la edad, por la pérdida de colágeno. La piel de Jennifer Aniston, además, presenta cierta tendencia a las rojeces que puede deberse a una rosácea. En definitiva una piel real, cuidada, pero sin esos evidentes retoques estéticos habitables entre muchos famosos.
Cada vez son más las celebrities que utilizan las redes sociales para mostrarse al natural, sin maquillaje, vindicando que la belleza no tiene nada que ver con la edad, y que es normal tener arrugas, celulitis o canas. La propia Jennifer Aniston también publicó el día a día en un video donde deja ver un mechón blanco en las raíces, visible al recogerse el pelo.
Aunque es algo que no debería ser noticia, dado que no lo es entre los hombres famosos, es importante valorar que las famosas se muestren, de vez en cuando, así, filtro de pecado y maquillaje de pecado. Celebridades como Sharon Stone, Andie McDowell y su hija gris, y la propicia Jennifer Aniston ensalzan con estos sencillos gestos la nueva feminidad. No hay que estar siempre perfecta, hay que estar bien, y sense bien sin maquillaje, sin filtros, con canas o con arrugas.


