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«Renací cuando me diagnosticaron, a los 35 años»

«Renací cuando me diagnosticaron, a los 35 años»


Alguien ensimismado, que no se comunica con los demás, y que de alguna manera está aislado del mundo. Así es como se imaginan muchas personas a alguien con autismo. Este estereotipo, arraigado desde hace años y reforzado en base al desconocimiento ya una noción difundida en series y películas, tu no trabajas como representación taxativa de este trastorno.

De hecho, desde hace un tiempo, circulan conceptos como «personas neurotípicas», «neurodiversidad», y se dan a conocer cada vez más testimonios de individuos que son diagnosticados con autismo en la adultez. Que cursaron carreras universitarias, que tienen la capacidad de reflexionar respecto ha conocido la condición y poner en contexto lo que pasa.

Si bien es cierto que esa lejos está de representar la única formada que adquirió el autismo, y que el espectro es muy amplio, también es cierto que antes no se diagnosticaba a la misma cantidad de personas adultas que en la actualidad. Y esto tiene una explicación.

La edad en la que se realiza el diagnóstico no se relaciona con la calidad de vida, según un estudio.  Foto Shutterstockk.
La edad en la que se realiza el diagnóstico no se relaciona con la calidad de vida, según un estudio. Foto Shutterstockk.

autismo en adultos

«Ha aumentado significativamente en el último tiempo el diagnóstico a personas adultas y esto ha ocurrido especialmente porque se han incluido en las clasificaciones diagnósticas a personas que tienen muchas habilidades de comunicaciónque hablan muy bien, que son inteligentes”, explica Alexia Rattazzi, psiquiatra infantojuvenil, co-fundadora y coordinadora en PANAACEA (Programa Argentino para Niños, Adolescentes y Adultos con Condiciones del Espectro Autista).

En concreto, hubo cambios a lo largo del tiempo con respecto a la definición, y comenzaron a sumarne a este grupo de personas que tal vez tenían características que son más sutiles o que no se notan tanto, que no son tan evidentes.

“El autismo se define como un conjunto de características que incluyen retos a la hora de interacción social y comunicarse y un patrón como de intereses muy absorbentes y en general mucha sensibilidad o un perfil sensorial, pero que generalmente es de hipersensibilidad a ciertos estímulos sensoriales”, define Rattazzi, autora de “Sé amable con el autismo”.

«Antes trastorno se distinguió entre capacidades o síndrome de Asperger, autismo, y dentro del autismo, aquel de altas y otro más severo, pero esas distinciones, a raíz de los últimos años estudios, se tiende que caen en disuso», comenta Agustín Barovero (@agustinbaroverodeluca)activista del autismo.

«Uno tenía la típica imagen del autista como un tipo aislado, que no conectaba y estaba en la suya, y del niño con Asperger que era aquel que de grande te iba a hacer un cohete que iba a llegar a Marte», Plantea.

Agustín sintió alivio y euforia al dar con el diagnóstico.  Foto gentileza.
Agustín sintió alivio y euforia al dar con el diagnóstico. Foto gentileza.

En este sentido, contrapone: «Hoy se oye que todas esas personas son autistas con distintas manifestaciones, del mismo modo que el pelo castaño o los ojos claros se manifiestan distintos en cada persona, actúan a veces factores ambientales, como en todo desarrollo neurobiológico».

«La exposición gradual a la información hace que puedas cambiar el eje y decir ‘en realidad yo no tengo una condición de acuerdo a lo que la cultura entiende, sino que eres un neurotipo pluses una manera en que mi cabeza se desarrollará neurobiológicamente», para describir.

En la misma línea, Rattazzi agrega que el hecho de que haya más información también contribuye a incrementar los diagnósticos.

«Hay mucho más información en los medios de comunicación y en las redes sociales. Muchos adultos se sienten identificados con testimonios de otros y hacen una consulta», dice.

en primera persona

El caso de Agustín Barovero coincide con el informe de Rattazzi en diferentes aspectos. Llegó al diagnóstico de adulto, a los 35 años, cuando sintió la curiosidad de saber si tenía autismo al escuchar una entrevista radial. Después, se convierte en un influencer que difunde información relevante -y para muchas personas originales- respecto a esta condición.

«Llego al diagnóstico a los 35, a fines de noviembre de 2021, y es tan precisa mi referencia porque como se dice en la comunidad, es el autocumpleanoses una fecha importante porque es como una pequeño renacimiento y una segunda instancia que se abre en la vida de uno de saberse autista”, relató.

Así también en los testimonios de personas que descubren o ratifican que sus autistas de grandes perciben un «antes y un después», según un receptor de estudio publicado en la revista Autismola edad en la que uno llegue al diagnóstico no influye en los cambios en la calidad de vida.

Respecto a cómo fue ese recorrido desde el plano subjetivo, Agustín aclaró: «Se da luego de una larga sospecha, de aproximadamente 5 años, porque trabajó en un colegio con estudiantes autistas, y begin a informarme, a parar el oído y justo escuché en radio una entrevista a una mujer de unos 40 años, que fue diagnosticada, y se me abrigará los ojos”.

Agustín cree que a partir de este momento y durante mucho tiempo, la sola posibilidad de que el diagnóstico de autismo resulte en una respuesta al teniendo sentido tan distinto durante años, ocupó un lugar central en su cabeza. “No podía pensar en otra cosa”, asegura.

Fueron años, toda una vida, de sentimiento distinto. «Tener que estar constantemente descifrando que ocurre en lo social, en las interacciones, con la carga que eso tiene: Sentí una persona fallada, en falta, que está equivocada, que está cometiendo errores sin saber por qué», recuerda.

Agustín es docente y actor, y no se enfrenta a su estereotipo de persona con autismo.  Buena foto.
Agustín es docente y actor, y no se enfrenta a su estereotipo de persona con autismo. Buena foto.

Legal al diagnostico

Luego de varias pruebas en línea que le arrojaron un resultado inconcluso, el tema descansó en su mente durante unos años, pero finalmente el diagnóstico llegó de la mano de una psicóloga especializada en autismo.

«Con la confirmación del diagnóstico sobrevino mucha alegría, lo recuerdo como un momento eufórico, vinculado al renacer, porque de pronto todo tuvo otra posibilidad, otra potencialidad», recuerda.

“Salí del consultorio diciendo ‘se abre una etapa de mi vida completamente diferente a lo que fue antes.

Eso lo llevó también a vincularse con otras personas que comprendían lo que estaba atravesando.

“Conocer a otras personas autistas me permitió comunicarme de una manera mucho más asertiva, más clara. la comunicación entre autistas es más directamás clara», reflexión.

Autismo sin estereotipos

Agustín lejos esta de encarnar la imagen estereotipada de una persona autista. Es un actor, educativo, tiene una capacidad de reflexión relativista sobre su condición, que articula y conceptualiza ante la cámara constantemente en su feed de Instagram.

«Las personas que están dentro del espectro autista sus distinciones muy entre sí, hay mucha variabilidad y heterogeneidad. Hay mucha variación en todo lo que son niveles de lenguaje, de personas que no hablan a personas que hablan mucho y muy bien”, explica la psiquiatra.

Yañade: «También hay mucha variación en cuanto a lo que es el nivel cognitivo, desde personas que tienen discapacidad intelectual asociada, a personas que tienen un coeficiente intelectual muy por encima del promedio poblacional”, explica Rattazzi.

Tan agregadas como se extienden las variaciones a las necesidades de apoyo, hay quienes requieren mucha ayuda y otros, ninguna.

Las personas con autismo con frecuencia son hipersensibles al ruido.  Foto Shutterstock.
Las personas con autismo con frecuencia son hipersensibles al ruido. Foto Shutterstock.

El concepto de enmascaramiento

«Yo puedo parecer alguien normal. Lo que ocurre es que las personas al sens que no encajan en la sociedad, enmascaran su condición». Desde chicos sentimos que el resto va para un lado y uno para el otro, entonces para no quedarte solo, desamparado, suprimís un montón de cosas e imitas otras”, explica Agustín.

No encajar en «el estereotipo del autista» tampoco lo ayudó. ¿El costo? : recibe muchos mensajes agresivos, que lo tratan de impostor. También es cierto que son muchas las personas qu’acuden a él en busca de ayuda y le cuentan que su testimonio los hizo poner en duda su propia condición.

Explique que, en este sentido, puede influir lo que se conoce como el principio de neuroplasticidad: «your podés ir labrando conexiones nuevas, por ejemplo yo a los 17 Empecé a hacer teatro, que para mi era una terrible dificultad y no tenía ni un instrumento para manejarme, para registrar emociones, afecto, expresión, ni mías ni de los otros, yo no sabía ni lo que me pasaba ni lo que le pasaba al resto», recuerda.

“Pero -contrapone- from eso yo pude trabajar un nivel de expresión, de conexión, que me ayudó abrir una relacion, maneras de vincularme con las otras personas, entonces hubo algo que cambió en mi cerebro porque, entre comillas, se entrenó”, sostiene.

Rasgos a tener en cuenta

Para cerrar, y poder ayudar a todos aquellos que tengan dudas, Rattazzi detalla qué elementos deben considerar quienes sospechan vinculados a un cuadro de autismo.

Si bien esto va a estar relacionado con las características de cada persona, a grandes rasgos, el profesional enumerará:

  • Dificultad para interacción social: las personas con autismo siempre dicen que les cuesta mucho, o que sienten que no encajan, o que son distintos, explica.
  • Enmascaramiento: «Es muy frecuente el uso de estratagia de camuflaje, enmascaramiento es la palabra en inglés, es una suerte de enmascaramiento, ya que actúan muchas veces observando a otras personas en el terreno social, e imitándolas, y esto conlleva un agotamiento por sobrecarga.
  • Literalidad: «No listen del todo chistes, doble sentidos, mensajes entre líneas, por eso son muy frecuentes las metidas de pata, o no tener filtro a la hora de decir cosas que a veces ofenden o enojan a otras personas por falta de tacto social», preciso.
  • Hipercorrectismo a la hora de hablar: “Suelen tener una manera de hacerlo bastante particular, atípica, muy formal, como si fuera una persona más adulta que sus pares, a veces hasta con una entonación particular, como un castellano neutro”, Plantea.
  • Comunicación no verbal poco frecuente: “Puede ser no mirar demasiado a los ojos oa la cara cuando hablan, o por el contrario, mirar mucho y muy intensamente.
  • Intereses absorbentes: A los que le dedican mucho tiempo e interés, «se transforman en expertos o especialistas en áreas determinadas», aduce.
  • Detalle: También es muy común que tengan mucha memoria para algunos datos, profundicen en ciertos sistemas de información y son personas que en general prestan mucha atención a los detalles.
  • Renuencia al cambio: Especialmente cuando son imprevistos o no anticipations, «les genera mucho malestar, son personas que en general tienen rutinas bastante estructuradas, hacen cosas siempre de la misma forma o actividades en una misma secuencia o en el mismo orden».
  • Hipersensibilidad: hay un proceso bastante particular de los estímulos sensoriales del ambiente, hay trato de luces, ruidos, olores, sabores, tacto, texturas.

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