El gigante asiático de moda rápida ella enarrasa en ventas pero también acumuló múltiples polémicas. La multinacional de vente online de ropa lleva mucho tiempo en el centro de las miradas después de que su rapidez de producción, infinidad de productos y precios más que bajos han sido cuestionados por muchos.
La conocida como ‘modo rápido’, de hecho, está en el ojo del huracán por quienes critican los ritmos de producción, las supuestas prácticas irregulares con sus trabajadores y sus escasos derechos o el daño ambiental que genera con su modelo de negocio. Para luchar toda la información que corre sobre el sector, y especialmente sobre su marca, la cadena ha organizado el viaje de seis ‘influencers’, que son unas de sus máximas promotoras, para que cuenten la verdad de su negocio. Y la actividad porque no ha salido tal y como se esperaba.
Shein quería enseñarles cómo, a diferencia de lo que se comenta en redes, trabajan con unas estrictas prácticas, éticas y responsables, en sus plantas de China. Por eso las trajeron a una planta de producción de Guangzhou que, además, cuenta con un centro de innovación.
«Me conmueve»
Entre los invitados se encuentran Destene Sudduth, Aujené, Fernanda Stephany Campuzano, Kenya Freeman, Marina Saavedra o Dani Carbonariuna influencer que tiene más de 500.000 seguidores en Instagram y que publicó un video en TikTok que causó polémica e incluso ha sido borrado.
“Me resulta difícil expresar con palabras el impactado que habia tenido en mi este viaje. Me ha emocionado e impresionado ver las condiciones de trabajo«, relata en el video mientras paseaba por una fábrica impoluta y que contaba con la última tecnología. Dani aseguró, además, que no le habían pagado por el viaje ni por someterse a contenido y que conoció de primera mano las auditorías internas que se hacían para garantizar las prácticas.
Ella misma también relató que había podido hablar con una empleada del centro logístico que visitó y que le había explicado que estaba “muy sorprendida por todos los rumores que han difundido en Estados Unidos” sur la cadena. “My mayor lección de este viaje es tener un pensamiento independiente, conocer los hechos y verlos con tus propios ojos«, aseguraba la joven, lamentando la versión parcial que según ella se cuenta de este negocio.
Lejos de aplaudir el argumento, muchos seguidores se le tiraron encima para lamentar que la influencer ignore las condiciones y prácticas laborales de la firma que tanto han criticado. Muchos llegaron a considerar que lo comentado tras la visita es una burlado al movimiento ‘eco’ y al comercio de proximidad.
Entre ellos hubo las respuestas de profesionales del sector, que reconstruyeron la visión de incidir en él. Le apuntaron, entre otros aspectos, que las maquinas estaban paradas y que era imposible que eso sucediera en una planta que fabrica tal volumen de pritas al día, que faltaban elementos básicos en toda fábrica (como señales de emergencia o extintores) y que, por todo ello, parecía un lugar falso y preparado para las cámaras.


